Historias apasionantes Episodio 1: Entrenar campeones

Por Fabio Verhelst

may. 11 2018

Bea Gonzales Eguiraun observa los pilotos de KSB Sport, una escuela especializada de Valencia.

En una moto, no se va de A a B, sino que se flota de historia en historia. A veces se encuentra una gema en cada kilómetro. En cada curva. En cada sonrisa. En Historias apasionantes, nuestra meta es capturar esos momentos y compartirlos. Ven a dar una vuelta por Europa con los neumáticos Bridgestone y descubre cómo la carretera nos conecta a todos.

De Valencia han surgido muchos de los talentos que vemos en los circuitos. Cualquier niño temerario quiere ser uno de ellos.
Bea Gonzales Eguiraun , Piloto de motos Bridgestone

Resumen

"Bea Gonzales Eguiraun es una entusiasta motociclista que quiere compartir su alegría por la conducción y la cultura españolas. Comienza su aventura rondando sus neumáticos por las montañas y valles de España antes de dirigirse a la bimilenaria ciudad portuaria de Valencia. Valencia, centro cultural e histórico, no solo es la cuna de la paella, sino que también alberga una rica reserva de talento del mundo del motor.

Su primera parada es KSB Sport, una escuela en la que su fundador, Kike Bañuls, entrena a chavales desde los cuatro años a conducir motos y mejorar sus técnicas de conducción para competir en las grandes ligas desde los 13 años. La mayoría son pilotos que compiten y muchos se han hecho con los primeros puestos de la LEM, la Liga Española de Motociclismo. Aunque el suelo está resbaladizo y húmedo por la lluvia, nada impide que Eguiraun dé unas vueltas a la pista.

También hablamos con uno de los mejores pilotos de KSB, Iván Ortola. Ortola es un piloto pre-Moto3 que, a sus 12 años, tiene todo lo necesario para llegar a las grandes ligas. Uno de sus logros más impresionantes es ganar las ocho carreras del Campeonato de España de 85cc. Ortola se aficionó a las carreras desde muy joven y le gustan leyendas como Ángel Nieto y Valentino Rossi; de hecho, ha llegado a adoptar el ritual del italiano de ponerse en cuclillas ya con el uniforme antes de cada competición.

Ortola tiene hambre de oro, pero Eguiraun tampoco se queda atrás: va en busca de una buena paella al final del episodio.